Columna de la Semana: 2015, Un buen año, pero viene incertidumbre

Sin duda alguna, el 2015 ha sido un buen año para la industria cafetalera de Chile.

Las cifras globales no mientan: el valor de las importaciones de café verde han subido 21 por ciento a pesar de que el precio internacional ha bajado este año, y las importaciones de café tostado también han aumentado un 17 por ciento en valor. En volumen, las cifras son mayores.

La evidencia anécdota del boom también está por todos lados. Han empezado a funcionar varias empresas nuevas con tostadoras propias. Cafeterías nuevas enfocados en cafés de calidad han abierto en Santiago y regiones. Nuevas marcas han surgido y los supermercados están dedicando más metros lineales al café en sus estantes.

Sin embargo, hay nubarrones en formación. Por un lado, las nuevas ofertas de cafés tostados han generado una guerra de precios feroz y los márgenes de ganancias para los tostadores están en un punto mínimo. Por otro lado, el Peso chileno ha perdido mucho valor y no se vislumbra un repunte en su valor ni en el corto ni mediano plazo; el anuncio esta semana de recortes masivos del personal a nivel mundial de la minera Anglo American expone el pesimismo del sector minero que da sustento a la moneda nacional.

Además, el repunte de la productividad de los cafetales en Centroamérica que vimos a principios del 2015 ayudó a diversificar la oferta disponible para importadores chilenos. Sin embargo, el precio del café diferenciado por calidad da señales de aumentar al mismo tiempo que nuestra moneda está a la baja, lo cual dificulta el panorama para el 2016

El conjunto de todo esto lleva uno a dudar que la oferta del café en el mercado nacional podrá mantener su nivel de calidad/precio en el 2016. Y esto es preocupante para todos.

A las cafeterías y sus empleados viene la pregunta de qué pasará cuando sus proveedores aumentan sus precios. Bajarán de calidad para no afectar su rentabilidad (arriesgando la sostenibilidad del consumo en el local) o aumentarán los precios (arriesgando la lealtad de su clientela)?

Para los tostadores, quién va a ser el primero en aumentar precios? Buscarán otras maneras que simplemente ofrecer un precio bajo para competir?

Para los importadores, cambiarán su forma de comprar abandonando el mercado spot a favor de compras más voluminosas en el mercado de futuros?

El hecho es que todos- desde compradores en el mercado internacional hasta baristas profesionales- en el 2016 se verán más obligado que nunca a innovar. El modelo que funcionó en el 2015 se convertirá en un ancla económica en el 2016.

Esto significa que los negocios que demuestran la mayor creatividad van a ser los que salen airosos en el 2016, mientras que empresas y profesionales que se resistan al cambio van a vivir una dura lucha el otro año.

Lo que sí es cierto es que el consumo del café en Chile seguirá creciendo en el 2016. Si a pesar de que el 2015 fue un año de poco avance para la economía nacional el consumo del café aumentó fuertemente de todos modos, no se puede esperar menos del año venidero. Pero los márgenes económicos en el sector del café chileno ya están en un punto crítico y enfrentamos un aumento en costos ante un año en que se puede esperar una escalada inflacionaria. Esto es un reto empresarial complicado para todos, pero es totalmente superable si se prepara bien.

Las guerras de precios han beneficiado mucho a los consumidores y cafeterías, pero algo tendrá que ceder en el 2016. Mejores compras, mejores servicios y mejores calidades son el reto que enfrentamos para poder seguir tomando buen café!

Brian Samuel Harris Ragent

Presidente

ANAPAC